Siria: emergencia sanitaria
En Siria, más de diez años de guerra han tenido efectos devastadores en la sociedad, a nivel psicológico, económico y social. Miles de personas han muerto, han resultado heridas o se han visto obligadas a abandonar sus hogares. Ciudades y pueblos convertidos en escombros. El 90% de la población vive en la pobreza extrema, la pandemia de COVID-19 se extiende mientras el sistema sanitario está al límite de su capacidad.
A través del Programa de Emergencia Siria “Semillas de Esperanza”estamos prestando apoyo a la población, atención social – sanitaria, apoyo a los ingresos de las familias y educación y formación para los jóvenes.
Con nuestro trabajo, llegamos a los niños extraescolares de Homs y Damasco y a la escuela “EHIS” para niños con deficiencias auditivas de Alepo..
Actualmente, son 165 los niños y jóvenes que asisten al centro, la mitad de los cuales proceden de familias desplazadas de otras ciudades y la otra mitad está compuesta de familias que han huido de Homs.
Los trabajadores del proyecto son 25, entre administración, profesores, logopedas y psicólogos. La alta incidencia de analfabetismo y falta de preparación en las familias se refleja en los niños. Se trata de familias numerosas, que lo han perdido todo durante la guerra, padres acosados por las dificultades cotidianas, sin olvidar la crisis económica del país.
El Instituto E.H.I.S
L’École d’Habilitation et d’Initiation pour les Sourds (E.H.I.S.) (La Escuela de Habilitación e Iniciación para los Sordos) representa un servicio de excelencia donde se enseña el lenguaje de señas y se asegura a los niños con discapacidad auditiva el aprendizaje del programa escolar nacional junto con terapias específicas de rehabilitación para adquirir las funciones auditivas y de reeducación ortofónica.
De este modo, los niños están en condiciones de presentarse a los exámenes de Estado y obtener una licencia,lo que representa para ellos una verdadera oportunidad de integrarse en la sociedad. El instituto, inaugurado hace 17 años con 2 niños, acoge actualmente a 90 y otros 45 son beneficiarios externos . Son tanto cristianos como musulmanes y asisten a preescolar, primaria y secundaria, con el apoyo de 27 profesores y 4 auxiliares.
Hay máquinas para el diagnóstico precoz de problemas auditivos y la identificación de prótesis adecuadas para cada caso; hay clases individuales de ortofonía seguidas a distancia por los padres, que aprenden y pueden continuar el trabajo en casa. Hay talleres de pastelería, cocina y restauración para ofrecer a los mayores, oportunidades de trabajo.
La gran demanda de escolarización obliga ahora a ampliar el espacio. Hay muchas necesidades y dificultades, pero el compromiso, la motivación y el coraje no se detienen, para garantizar a todos los niños el derecho a una educación de calidad.
