Líbano: Explosión en Beirut
El 4 de agosto de 2020 se produjo una gran explosión en el puerto de Beirut que devastó la capital libanesa, con más de 200 muertos, más de 6.000 heridos y más de 300.000 personas sin hogar.
Ya antes de esta catástrofe, el país se encontraba sumido en una profunda crisis económica, agravada por los efectos de la pandemia de Covid-19.
Tras la explosión, con la Coordinación de Emergencias del Movimiento de los Focolares decidimos apoyar a las familias en la restauración de viviendas, negocios y bienes destruidos o inutilizables.. Para identificar las necesidades, se distribuyeron cuestionarios en los que cada familia pudo destacar los daños sufridos estimados. Los daños registrados, y por los que se contribuirá a restaurar, se refieren principalmente a las instalaciones de viviendas y negocios, muebles dañados, electrodomésticos y vajilla, herramientas de trabajo, así como tabletas y ordenadores portátiles para que los niños puedan reanudar sus actividades de educación a distancia.
Las intervenciones son coordinadas in situ por Humanité Nouvelle que inmediatamente empezó a colaborar con otras asociaciones y comunidades libanesas (Parrainages Liban, IRAP, comunidades musulmanas y el Consejo Apostólico de Laicos) e implicar a las familias más necesitadas de la zona de la explosión.
El contexto socio-económico
Líbano está al borde del colapso, atravesando una crisis financiera, económica y social sin precedentes desde hace años, con tensiones sectarias y sociales en aumento a medida que la economía se desmorona.
Con la lira libanesa devaluada más de un 800%, una inflación superior al 140% y más del 50% de la población en paro. Los precios de los alimentos aumentaron un 290,4%, mientras que los del transporte lo hicieron en un 290,5% interanual (Central Statistics Administration libanese) (Administración Central de Estadística libanesa).
En este escenario, la electricidad solo se suministra durante dos horas al día, el combustible para el transporte escasea, al igual que las medicinas y muchos productos de primera necesidad.
La pandemia de Covid-19 y la explosión del puerto de Beirut en agosto de 2020 han agravado aún más las condiciones de la empobrecida clase media y de las familias más vulnerables, que apenas pueden sobrevivir.
Se estima que la tasa de pobreza se ha más que duplicado (más del 55%) entre 2019 y 2020. En cuanto a los extremadamente pobres, se han triplicado hasta superar el 23%, con más de 841.000 libaneses por debajo del umbral de la pobreza. Los medios de supervivencia, la educación y el acceso a un mínimo de atención sanitaria se han convertido en un lujo para una gran parte de la población.
El esfuerzo se realiza en dos frentes: por un lado, responder a las necesidades urgentes de la población y, por otro, encontrar soluciones para que las personas sean económicamente independientes.
ACTUALIZACIONES DEL PROYECTO:
Emergenza Libano, continua l’azione di aiuto alle persone colpite
https://afnonlus.org/2021/07/30/beirut-a-un-anno-di-distanza/
